Para reducir el impacto medioambiental de un revestimiento, se recomienda dar prioridad a los materiales reciclables, como las placas de aluminio compuesto y todas las placas de policarbonato que pueden reciclarse al final de su vida útil. El aluminio puede refundirse para producir nuevos paneles, mientras que el policarbonato puede transformarse en gránulos para fabricar otros productos plásticos..
También es importante comprobar que el revestimiento cuente con certificados FDES, que proporcionan información detallada sobre su impacto medioambiental a lo largo de su ciclo de vida. Los paneles de Trespa®, Larson®, Swisspearl® y James Hardie™ cuentan con certificación FDES.