Más allá del material, hay varios parámetros que influyen en el resultado final y el rendimiento de su placa:
- Transparencia/translucidez: algunas placas son totalmente transparentes (visión clara), otras difuminan la luz sin dejar ver a través de ellas.
Ejemplo : PMMA extruido con estructura «punta de diamante» para mayor intimidad sin perder luminosidad.
- Color y tono: incoloro, ahumado, tintado, difusor o coloreado según el uso.
Ejemplo : PMMA colado Altuglas® coloreado, ideal para señalización y diseño de interiores.
- Efecto de superficie/motivo: Placas lisas, gofradas o estructuradas (efecto «diamante», «cristales de hielo», espejo, etc.). Estas texturas modifican la difusión de la luz y el resultado estético.
- Espesor y formato: cada material existe en diferentes espesores según el uso (por ejemplo, PMMA de 2 a 100 mm para acristalamientos o cubiertas).
- - Tratamientos adicionales: anti-UV, antiabrasión, antirreflejos, protección antiarañazos...
Ejemplo : policarbonato compacto incoloro con tratamiento UV en ambas caras para acristalamientos exteriores.
- Mecanizado y transformación: corte, plegado, termoformado, perforación... cada material tiene sus propias características.
- Peso y resistencia mecánica: el policarbonato es el más resistente, el PMMA el más luminoso y el PVC el más económico.
- Uso interior o exterior: para exteriores, opte por placas con tratamiento UV y resistentes a la intemperie.
- Presupuesto y sostenibilidad: el coste depende del material, el tratamiento y el acabado, pero también de la durabilidad y la resistencia deseadas.
- Resistencia química: APET, PETG, PVC, PC antiabrasión, antiestático
- Resistencia al fuego
-Impacto medioambiental y reciclabilidad
Ejemplo : PMMA reciclado Altuglas®